Cobrar por las devoluciones en domicilio, algo nuevo en moda. (Foto: Zara)

La era del "todo gratis" en Zalando e Inditex se ha acabado

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Las rebajas de verano conllevan a dispararse las compras. Eso sí, el frenazo económico por el impacto de la inflación ha hecho que las compras también provoquen un rediseño su política de costes en la venta online, los gastos que cobran a sus clientes por realizar envíos.

En unos casos, cobrando las devoluciones que se recogen en los domicilios, como Inditex. En otros, poniendo un tope mínimo a los envíos gratuitos, como Zalando, que ya lo hacía en España pero cada vez lo realiza en más países.      

Un punto de inflexión lo ha marcado el grupo dueño de Zara. La multinacional española ha convertido la venta a través de internet en uno de los pilares de su negocio (es el 25% de toda su facturación) y fue clave para sostener su actividad durante los meses del confinamiento de 2020. Sin embargo, el 'todo gratis' es difícil de mantener en el tiempo.     

La compañía gallega ya está cobrando en cerca de 40 mercados por la recogida de los pedidos que compran sus clientes. En España, también. No ocurre con Zara, pero sí en otras marcas, como Oysho o Pull & Bear

“La razón es buscar una mayor eficiencia en ingresos y en sostenibilidad. La respuesta es positiva, no hay un impacto en ventas. Hay más devoluciones en tienda”. Así explicó el motivo de esta decisión el director de Mercado de Capitales de Inditex, Marcos López, durante la última conferencia con inversores donde la empresa desglosó sus resultados del primer trimestre del año. “Es una medida que puede continuar para hacer la industria más eficiente y sostenible”, indicó. Un doble matiz económico y medioambiental. 

En el caso de Inditex, de momento, son dos marcas las que cobran por las devoluciones en domicilio, pero sirve como ejemplo de cómo los consumidores tienen que mirar la letra pequeña para ver qué enseñas han puesto precio a la recogida en domicilio, cuáles no, o por qué envíos se cobra y cuáles están exentos de pago.

Asimismo, Zalando asumió que este año no va a ser tan brillante como esperaba. La multinacional, que solo vende online, ha comunicado que prevé que sus ingresos anuales crezcan entre nada y un 3%. Es decir, facturará entre 10.400 y 10.700 millones de euros, cuando en marzo preveía entre 11.600 y 12.300 millones.

Zalando no está cobrando por las devoluciones online, pero sí ha ampliado a más países la exigencia de una compra mínima para que el envío sea gratuito, algo que hace en España desde 2019.     

En un momento, además, donde las compañías están viendo nubarrones en el horizonte y reconociendo -no todas- un frenazo en sus previsiones.     
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